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Jueves, marzo 23 de 2017

Ministro de Hacienda alerta sobre problemas de destinar 5% de mayor cotización previsional íntegramente a ahorro o a reparto

  • Al intervenir en el encuentro Icare, el secretario de Estado delineó los principios sobre los que se está diseñando una reforma al sistema de pensiones y advirtió que tendremos “problemas crecientes si no actuamos a tiempo”.
  • También formuló un llamado a cuidar el clima político y a evitar “las caricaturas, las demandas desproporcionadas y el negativismo extremo”.

Santiago, 23 de marzo de 2017.- Los principales desafíos de una reforma para lograr mejores pensiones y los principios que podrían guiar los cambios en el pilar contributivo (o de aporte obligatorio), delineó hoy el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, al intervenir en el foro Icare (ver presentación). “Si uno mira los números, tendremos problemas crecientes si no actuamos a tiempo”, enfatizó, al tiempo que valoró el trabajo de la mesa técnica con los partidos políticos en que se han estado abordando fórmulas para futuros cambios al sistema vigente, sobre la base de los planteamientos formulados por la Presidenta. 

En cuanto al diagnóstico, el jefe de las finanzas públicas precisó que el Pilar Solidario “ha permitido ir bajando la pobreza en Chile en los adultos mayores de manera significativa” y que las tasas de reemplazo (cuánto es la pensión de una persona respecto a su sueldo) no son muy altas: 20% si se trata de la pensión autofinanciada y 40% con el apoyo del Pilar Solidario. Sin embargo, dijo que los datos revelan mayores insuficiencias en el caso de las mujeres y de la clase media, ya que las tasas de reemplazo de quienes están en el cuarto y quinto quintil de ingresos son bajas y no todo es atribuible a la densidad de cotizaciones. 

En cuanto al aumento de cotización en 5% de cargo del empleador, sostuvo que existe un dilema en cuanto al destino de dichos recursos. Explicó que si se ahorra ese 5% (en la AFP o en otra entidad, como grupo o en una cuenta individual), las pensiones van a aumentar bastante, pero en lapso de varios años más. “Para ponerlo en simple, si uno quiere un aumento de tipo 20% de las pensiones, termina teniendo que esperar alrededor de 20 años para que eso suceda, por lo tanto la gente que tiene 45 años hoy tendrá mejores pensiones, pero una persona de 55 no -va a tener la mitad- y la gente que ya se retiró no va a tener ninguna mejora”, afirmó. Por otra parte, el ministro dijo que si se usa el 5% para traspasar recursos a los activos, se logra un significativo mejoramiento de pensiones hoy, pero sin que se logre sostener en el tiempo debido a la trayectoria demográfica. “En el tiempo hay más retirados que activos, por eso un sistema de reparto no puede funcionar, o si funciona por un tiempo quiebra”, dijo.

De este modo, Valdés comentó que se está buscando “una manera inteligente de hacer combinaciones, porque si alguien cree que vamos a poder esperar 20 años sin que cambie ninguna pensión está equivocado”. Añadió que entre otros aspectos, dicha fórmula debe cuidar los incentivos y vincular beneficios con cotizaciones, ya que “lo peor que puede pasar es que la gente cotice y cree que está dentro de un saco roto, se va a la informalidad y los incentivos para trabajar van a ser más bajos”. Sostuvo que tampoco es posible tener “mínimos garantizados altos”, lo que además de ser caro elimina los incentivos a cotizar.

El ministro detalló algunos principios para los cambios que se han estado analizando en el pilar contributivo, a propósito del alza propuesta en la cotización. “Tenemos que buscar un mecanismo para mejorar las pensiones hoy y también mañana, con algo de solidaridad. Importante que las pensiones mejoren más en el futuro”, dijo, ejemplificando que si una generación se jubila hoy el mejoramiento de su pensión no debería ser mayor que la de sus hijos.

Otros principios que citó fueron equidad de género, ya que “hay temas en cómo se están jubilando las mujeres hoy día que no pueden ser barridos bajo la alfombra”; mantener un financiamiento separado del sistema solidario y el contributivo, que los cambios sean sostenibles, cautelar los efectos de la economía y los incentivos, mejorar la regulación del sistema privado actual “y espero que con todas estas cosas lograr mayor legitimidad al sistema”.

En cuanto a usar impuestos para financiar un mejoramiento de pensiones, dijo que hay “argumentos para un lado y para otro”, pero es conveniente mirar el tema desde los usos alternativos: “Si el Fisco tiene un peso más, ¿lo destina a Sename o lo destina a mejorar la pensión de una persona de clase media?”.

Temas de coyuntura

El titular de Hacienda centró su intervención en temas que, a su juicio, son particularmente relevantes desde la perspectiva del crecimiento sostenido y exigen esfuerzos que van más allá de una administración. Además de las pensiones, ahondó en la agenda para fomentar las exportaciones, las nuevas reglas para la política y negocios en respuestas a los escándalos que han dañado la confianza; los avances en educación y la política fiscal.

Sobre este último punto, afirmó que “la responsabilidad en la conducción fiscal es un activo que no transamos. Tenemos un gasto que se ajusta a la realidad de nuestra economía y asegura el cumplimiento de nuestro compromiso de avanzar gradualmente en la reducción del déficit estructural”. Agregó que esta realidad “nos obliga a priorizar, destinando recursos a lo que es más importante para la ciudadanía y no para grupos de presión”. Admitió que los mercados internacionales “están mirando nuestra trayectoria fiscal. Y en esto no sólo importa lo que hace este gobierno, sino también lo que se proponen quienes aspiran a sucederlo”.

El secretario de Estado sostuvo que a pesar “a pesar de ciertas miradas pesimistas, las bases que nos permitieron crecer y ser un país en que muchos quieren venir a vivir, siguen firmes: somos una economía abierta al mundo, con una institucionalidad macroeconómica sólida, donde se respeta el imperio de la ley, y donde las empresas tienen que jugar de protagonistas para el desarrollo. Esas son las bases que desde el Ministerio de Hacienda nos hemos preocupado de preservar y fortalecer”.

Con respecto al rol del sector privado, Rodrigo Valdés manifestó que “el país necesita que los empresarios inviertan en nuevos proyectos, que creen riqueza y puestos de trabajo. Desde el gobierno seguimos  comprometidos a acompañarlos. A veces no es fácil. Pero estamos poniendo grandes empeños en materia de infraestructura, en energía, en facilitar el financiamiento, en profundizar la competencia de los mercados y en fortalecer nuestra integración con el mundo”.

Asimismo, el jefe de las finanzas públicas expresó que “no podemos quedarnos entrampados en discusiones más bien estériles, que se simplifican en una cuña, que aparecen cargadas de legítimas visiones políticas y donde pasan de contrabando como algo técnico asuntos francamente opinables. Todos tenemos derecho a tener opinión, pero hay que tener cuidado cuando se escogen sólo ciertos datos de la realidad para sostenerla”.

Respecto a la coyuntura electoral, realizó un llamado a cuidar el clima político. “La refriega electoral es natural, pero mantengamos la amistad cívica y el respeto. Chile y sus ciudadanos se lo merecen cuando tienen que decidir sobre el futuro. No le demos cabida a las caricaturas, a las demandas desproporcionadas y  el negativismo extremo”.

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